Tras el San Roque de 2025, muy afectado por el humo de los incendios forestales de zonas próximas, este año la fiesta volvió a la "normalidad", con la celebración de las actos habituales. El primero, la misa, este año más pronto, a las 10:30, y con nuevo párroco: el franciscano mexicano Fr. Rafael Rizo, guardián del monasterio de Santo Toribio. La iglesia, un año más, se quedó pequeña para acoger a todos los asistentes.
Tras la misa, en El Cueto tuvo lugar la "sesión vermout", momento de confraternización entre vecinos y descendientes del Concejo que a él acuden en esta fiesta. Por la tarde, en Conciellas, con algo de retraso sobre el horario anunciado, los juegos de los peques, con pintacaras e hinchables, y los tradicionales partidos de fútbol (el de los mayores estuvo a punto de no celebrarse por falta de jugadores) animaron la jornada que se completó, por la noche, con la verbena.
El día, que amaneció con niebla en la peña y nublado, fue despejando, sin mucho calor, por lo que colaboró al éxito de la fiesta.
Viendo este vídeo y las fotos siguientes nos podemos dar una idea de lo que fue la fiesta:
Agradezco a Belén Mena el envío de esta última foto.