Siguiendo la costumbre tradicional, tras estar acotados durante el mes de mayo, los puertos de Áliva acogieron, un año más, la entrada de miles de cabezas de ganado de los pueblos del municipio de Camaleño. En esta ocasión, se adelantó al 31 de mayo la subida de la mayor parte del ganado, para hacerlo coincidir con fin de semana. El día, espléndido de sol, como los dos anteriores, hizo que los ganaderos madrugaran más que el año anterior para evitar que el calor cogiera al ganado en plena subida. Así que, desde bien pronto, se inicia el camino bajando el ganado desde las fincas a las que se había acercado en los días previos hasta tomar la pista de Áliva, este año con la novedad del paso canadiense instalado a la salida de Espinama:
De la subida de yeguas, vacas y ovejas, del paso por las portillas, de la marcha por el puerto y de cómo quedan allí pastando, dan fe estas fotos:
Para acabar, las fotos de dos grupos con ganaderos de Espinama. En uno, destaca la presencia de unos jovencitos que quisieron colaborar con sus padres. En el otro, los campanos, de siete kilos de peso, quitados a las dos tudancas que los habían portado en la subida, como se ve en una de las fotos anteriores.